miércoles, 11 de abril de 2012

REFLEXIONANDO LA PRACTICA PEDAGOGICA ...


“El maestro es artesano de su labor, transformador y moldeador de sociedad”
C.F

Inicialmente podemos tomar el concepto de la práctica pedagógica para poder reflexionar en torno a la misma y reconocer su importancia al interior de la educación.
Hablar de practica pedagógica implica hablar  de un largo proceso que se ha ido construyendo a través de innumerables esfuerzos, pues para llegar a un practica concreta es necesario platicar sobre el camino que ha sido tortuoso; en ese recorrido se tuvieron que analizar e interpretar unos amplios campos conceptuales pedagógicos, donde cada uno de nosotros se convirtió en un gran conocedor del saber pedagógico, y en un buen investigador, y donde el deseo de mas y de conocer mas despertó en cada uno la necesidad de pasar al campo aplicado: La Practica Pedagógica.
En las practicas pedagógicas, el maestro comunica, enseña, produce, reproduce significados, enunciados, se relaciona a sí mismo con el conocimiento, resume, evalúa y finalmente crea”. Mario Díaz
Del mismo modo el estudiante, que es un maestro en formación, se convierte en un sujeto constructor de conocimiento junto a sus alumnos, quienes a partir de problemáticas, despertaran sus ansias por investigar. 
Al realizar una práctica pedagógica, entran en juego varios aspectos, pues aquí se realiza un ejercicio tanto intelectual como físico. Cuando hablo de intelectual me refiero al proceso antes de: las planeaciones, los logros o metas que se quieren alcanzar, la búsqueda y la finalidad de lo que se va a hacer para luego llegar al aspecto físico y material de la misma, que es el momento en que se va a realizar la práctica como tal. Ese momento es el más bonito y asombroso del quehacer pedagógico, pues ese espacio que se nos es brindado, nos ayuda a despertar en cada uno esa capacidad ya perdida… la capacidad de asombro. Pero asombrarse de qué? Creo que es importante mencionar que esa pregunta sobra. Día a día es posible asombrarnos con lo que hacen o dejan de hacer los niños; la manera de expresar lo que sienten, esas ganas por aprender, esas actitudes amorosas y esa manera de agradecer todo lo que hacemos, y que de un modo u otro convierten la labor docente en un oficio gratificante y valioso.
Creo que las experiencias que hemos vivido han sido muy enriquecedoras debido a que con la ayuda de las mismas cada uno de nosotros ha podido descubrir su verdadera vocacionalidad, pues no se trata de hacer por hacer, sino de hacer para lograr o alcanzar algo… que en este caso sería descubrir lo que realmente se quiere hacer con nuestras vidas.
Es por esto que hoy en día sé y comprendo aquello que algún día me costó entender: la labor docente, es una labor que complace el alma. Así que espero que las experiencias por vivir sean muchas para enriquecerme como persona y como ser que solo busca instruirse cada día mas…  




No hay comentarios:

Publicar un comentario